Gary E.
Sigler
“De cierto,
de cierto os digo que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda
solo, pero si muere, lleva mucho fruto” Juan 12:24
El
evangelio del Reino
El mensaje del evangelio del Reino de Dios ha estado escondido para la mayoría de la creación por casi dos mil años. Sin embargo, estos son los días cuando Dios está retirando el velo, y la luz de la revelación del Reino de Dios está siendo descubierta en su totalidad. La escritura está siendo cumplida, “Levántate y brilla, porque tu luz ha llegado” (Is 60:1) y la gloria del Señor está siendo revelada como nunca antes, sobre y desde el interior de Su gente.
El
evangelio del Reino es mucho más de lo que hemos aprendido en el Cristianismo
tradicional. No se refiere a un evangelio donde seamos salvos del infierno para
ser llevados al cielo. El evangelio no es para después de que tú mueras, sino
“El Reino de los Cielos está dentro
de ti en este momento”. La mayoría de los cristianos no se han
dado cuenta de lo que han heredado cuando ellos claman el nombre de Jesús
y nacen del Espíritu. Ellos no saben como escapar de la corrupción que hay en
el mundo; no pueden ser libres de los apetitos de la carne y del orgullo de la
vida. El evangelio del Reino te libertará y capacitará para vivir santamente
en esta era presente de maldad.
Las naciones vendrán ante el brillo que
produce el surgimiento de la gente de Dios en estos días. El Reino de Dios
simplemente no caerá del cielo. Jesús no bajará sencillamente
y establecerá Su Reino. Cristo esta viniendo, pero su venida no es tan
solo un evento que acontecerá afuera de nosotros, El también aparecerá en
nosotros.
“Cuando
venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos
los que creyeron; y vosotros habéis creído en nuestro testimonio” (2 Ts
1:10)
“Cuando
Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis
manifestados con él en gloria” ( Col 3:4)
“por
cuanto Jehová habrá edificado a Sión y en su gloria será visto” (Sal
102:16)
“Amados,
ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero
sabemos que cuando El se manifieste, seremos semejantes a Él, porque lo veremos
tal como Él es.” (1 Juan 3:2)
“Y huiréis
al valle de los montes, porque el valle de los montes llegará hasta Azal. Huiréis
de la manera que huisteis a causa del terremoto en los días de Uzías, rey de
Judea. Y vendrá Jehová, mi Dios, y con él todos los santos” (Zac 14:5)
“Que Él
afirme vuestros corazones, que os haga irreprochables en santidad delante de
Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus
santos” (1Ts 3:13)
La
Gente De Dios Viene Junta
Hay tres formas para que nosotros caminemos en estos días. Podemos caminar a la manera del mundo, a la manera de las practicas religiosas, o podemos levantarnos con la gloriosa Iglesia de Dios que está viniendo vestida en majestad y honor. Hay un grupo de gente que se ha entregado el mismo totalmente para ser poseído por Dios- una gente que ha renunciado a sí misma a fin de tener un vislumbre de la verdadera naturaleza de Dios que habita dentro de ella.
Estos son los días cuando esta gente de Dios está viniendo junta, saliendo de todos esos lugares donde ha sido esparcida en el día oscuro y nublado, durante la apostasía. La gente de Dios esta saliendo de las tumbas en las cuales ha estado prisionera.- todas las enseñanzas teológicas muertas y movimientos denominacionales muertos. Ella está viniendo como la gente de Dios, una Iglesia gloriosa que está entregando todo lo del viejo “yo”, toda carnalidad y está comenzando a caminar en la realidad del evangelio del Reino de Dios.
La
gente de Dios que esta experimentando el Reino de Dios es la más perseguida
dentro de la iglesia en la tierra, debido a que nosotros no estamos hablando de
ser como Dios algún día después de la muerte. No estamos hablando sobre una
teoría, sino de que, HOY, estamos comenzando a experimentar y caminar en la
realidad del Reino de Dios, el cual se está manifestando en nosotros.
El evangelio del Reino y de la Palabra de Dios viviente y perdurable te dividirá, te purificará y te dará un entendimiento claro y apropiado del Reino de Dios dentro de ti, no algún día, sino hoy.
La enseñanza
comúnmente llamada El Sermón del Monte, en Mateo 5,6 y 7, nos revela la
naturaleza de la gente de Dios que ha descubierto la realidad de la morada
interna del Espíritu de Dios en ella. Ni por un momento he creído que una
persona es salva hoy e instantáneamente cambiada en la total naturaleza y carácter
de Dios. Yo tampoco creo que deberíamos ser salvos por un tiempo largo de
tiempo y no experimentar en algún grado ser transformados en Su imagen y
semejanza. No deberíamos creer la mentira que debemos esperar hasta morir para
ser como Él. Si tú murieras hoy, no serías más de lo que eras ahora. La
muerte no tiene poder para cambiarte en Su Semejanza; en realidad, La Palabra
enseña que la muerte es un enemigo. La muerte no es su amiga. La mayoría de la
gente de Dios tiene puesta sus esperanzas en las cosas incorrectas. Sus
esperanzas están en morir e ir al cielo o ser raptados, y ambas son falsas
esperanzas. Nuestra esperanza está claramente definida por el Apóstol Pablo en
su carta a los Colosenses 1:27, “Cristo en ti la esperanza de Gloria” Pablo
también dijo en Filipenses 1:20-21 “conforme a mi anhelo y esperanza de que
en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora
también será magnificado Cristo en mi cuerpo, tanto si vivo como si muero,
porque para mí el vivir es Cristo y el morir, ganancia.”Nuestra esperanza es
ver la plenitud de Dios surgir en nosotros para que nos convirtamos en la
habitación de Dios, por y a través del Espíritu.
Todo lo que
leemos en la Biblia es significante. Todo lo que ha sido escrito tiene sentido
para nosotros. Jesús estaba listo para iniciar, en Mateo 5, a revelar la vida y
el carácter de la persona que vive en el Reino de Dios. Él comenzó a enseñar,
“ Si tú quieres estar en Mi Reino, si quieres gobernar y reinar conmigo, esta
es una fotografía de tu vida y naturaleza. Si quieres entrar en las realidades
del Reino, esto es lo que buscarás: un carácter que reproduzca el “Sermón
del Monte”.
Si tu quieres estar en el Reino, no tienes ninguna alternativa sino aceptar este tipo de vida. Ahora, esto que voy a decir no es para condenación. No hay manera en que la vida natural pueda ser vivir de esta forma; esta es la vida de Dios que está en cada creyente que surgirá y totalmente te poseerá a ti. El tema es: ¿Usted simplemente quiere un pasaje para el cielo? o ¿Usted quiere ser transformado en Su imagen? ¿Usted quiere que Él tome su vida y la reemplace con la suya?
La Palabra nos enseña que somos herederos unidos con Él. Eso significa que todo lo que Él tiene le pertenece a usted. Le damos a Él todo lo que somos y entonces Él nos da todo lo que Él es.
UNA CONCIENCIA ELEVADA
“Viendo la multitud, subió al monte y se sentó. Se le acercaron sus discípulos” (Mt 5:1)
Para
estar en capacidad de ver y entender las cosas de Dios, debes subir y alejarte
de las cosas del mundo. Tu conciencia debe ser elevada sobre el pensamiento y
entendimiento natural. “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son
del Espíritu de Dios, porque para Él son locura; y no las puede entender,
porque se han de discernir espiritualmente”(1 Co 2:14) La mente natural nunca
aceptará el hecho de que podemos vivir como Jesús enseñó en Mateo 5.
Juan dijo en
Apocalipsis 21:10 que “Me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto y me
mostró la gran ciudad, la santa Jerusalén, que descendía del cielo de parte
de Dios.”Para tener una visión celestial, te
darás cuenta que los profetas eran elevados. Isaías dijo en Is 6:1 “
El año en que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto
y sublime, y sus faldas llenaban el Templo.”
Todos
conocemos que nuestra posición en Cristo es que la de estar sentados con Él en
lugares celestiales, pero nuestra conciencia debe ser levantada al lugar donde
caminemos en la experiencia de la realidad, de lo contrario no nos hará ningún
bien. Nuestra conciencia debe ser levantada sobre la esfera de lo natural,
levantada sobre las cosas de la tierra y las cosas que están viniendo a la
tierra, para poder ser capaces de ver las cosas espirituales que están siendo
reveladas, en este momento, a su gente.
LIBERACIÓN
VERDADERA
Lo que Jesús nos revela aquí en Mateo 5-7 es la naturaleza y el carácter del Cristiano. Hay un ministerio de liberación, hoy, como jamás se ha visto antes, y es alcanzado recibiendo la Palabra de Dios. Si tú estás en un cuarto oscuro no atas la oscuridad, tú simplemente prendes la luz. Por años, La gente de Dios ha sido enseñada a atar al diablo y luchar contra él cuando todo lo que necesitaba hacer era recibir y caminar en la luz de la Palabra. “Dios es luz y no hay ningunas tinieblas en Él” (1 Juan 1:5) Si tú buscas a Dios por una revelación de Su Espíritu dentro de ti y lo saboreas, no necesitarás más atar al diablo” La oscuridad no puede resistir la luz, y si llenas tu conciencia con la Palabra de Dios, tu cuerpo completo será llenado con luz. La liberación hoy no se trata de un hombre que tenga un gran ministerio de liberación, sino la misma está en la luz de la Palabra de Dios. “La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los sencillos.” (Sal 119:130) Se dijo de Jesús que “El expulsa afuera los espíritus con su palabra”
La más
grande mentira de la mente carnal es que tu no puedes vivir santamente. Tú sabe
por experiencia que esto es imposible, porque has tratado y fallado. Debemos
darnos cuenta que nuestra experiencia no anula la Palabra de Dios. Si
buscas a Dios, lo encontrarás dentro de ti mismo. Entonces conocerás la
realidad viviente de una vida santa y te observarás a sí mismo
transformarte en su Imagen.
Bienaventurados los Pobres en Espíritu
“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos” (Mt 5:3)”
Algunos
interpretan el versículo anterior de esta forma, “Bienaventurados en el espíritu
son los pobres.” Ellos enseñan que la pobreza los lleva a ser bendecidos.
Esta es la razón por la que la Iglesia Romana tiene un voto de pobreza para sus
sacerdotes. Algunos creen que si tú deseas ser feliz y bendecido debes ser
pobre.
Por otro lado,
algunos enseñan que si caminas en la realidad del Reino,
siempre serás prospero, pensando que una gran ganancia es un signo de
piedad. Un pobre puede estar pleno de las riquezas de Cristo y
un cristiano rico puede estar en bancarrota de las riquezas de Cristo.
Las cosas del Espíritu son siempre un asunto del corazón.
SER
POBRE EN ESPÍRITU ES ETAR VACÍO
El ser pobre
en el Espíritu habla de nuestro espíritu humano. ¿Qué significa ser pobre en
el espíritu? Si tú eres pobre tú estas vacío. Antes de que puedas ser
llenado en tu espíritu con Dios, tú debes estar vacío de cualquier otra cosa.
Si quieres llenar algo, no lo puedes llenar si esta lleno; debe ser vaciado
antes. Debemos ser vaciados en nuestro espíritu. Todos los días cuando venimos
a Dios, debemos obtener maná fresco. Debemos vaciarnos de nosotros mismos y no
sostenernos del maná de ayer y estar satisfechos con nuestras experiencias del
pasado. Yo puedo haber disfrutado del Señor mucho en el ayer, pero no puedo
vivir de la experiencia del mismo. Debo ser vaciado de mí mismo y ser llenado
con Dios cada día. Puedo haber experimentado las alturas del Dios de Ayer, pero
eso no es suficientemente bueno para el hoy. El Reino de Dios es el eterno
presente del Hoy. No puedes vivir de las experiencias del pasado; debes vivir en
Dios ahora. “Ahora es el tiempo aceptable; ahora es el día de salvación.”
(2 Co 6:2). Si la gente pudiera a prender a vivir en el eterno presente del
ahora pudiera comenzar a encontrar
que es mucho más fácil caminar en el espíritu. Lo que te impide vivir y
caminar en el espíritu, ahora, es que regresas
tu mirada a los fracasos del pasado o miras al futuro, pensando que algún día
vas a ser mejor y de esta manera extrañas al Reino de Dios, el cual, reside en
¡ AHORA!.
Hoy, en este
preciso momento, hay disponible salvación para nosotros. Si pecamos la semana
pasada, o hace un momento, podemos experimentar perdón, en el ahora. Si
estuvimos en la cima de la montaña ayer, podemos todavía experimentar compañerismo
con Dios ahora. Podemos no siempre estar en la cima del monte, pero podemos
siempre experimentar el fluir del Espíritu de Dios dentro de nosotros.
NO
TE SOSTENGAS DE LOS CAMINOS DEL PASADO
Ser pobre en el espíritu también significa no sostenerse o mantenerse en las cosas viejas. Dios está siempre en un nuevo mover, constantemente trayéndote dentro de un mayor entendimiento de Su Palabra. Hoy puedes encontrar gente que está orgullosa de todavía permanecer en un movimiento pasado de Dios, todavía aferrándose a una forma del pasado y a las cosas antiguas. Para ser pobre en el espíritu, debes vaciarte tú mismo de las cosas viejas, y renunciar a la manera pasada. Debes tomar siempre el nuevo camino y el nuevo mover del Espíritu. Puedes leer en la historia de la iglesia como Dios ha usado a muchos hombres y mujeres y movimientos de Su Espíritu para recuperar de nuevo a Su gente a Su intención original de construir un tabernáculo para que su Espíritu habite en él. Dios quiere vivir, moverse y tener su existencia plenamente manifestado en y a través de su humanidad. Debemos cosechar de todos los movimientos de Dios en el pasado y entonces dejarlo a Él llevarnos a la perfección. Mucha de la gente de Dios está satisfecha con lo que tuvieron en el pasado. Se sienten plenos y piensan que las revelaciones que tuvieron en el ayer son suficientes. “Estoy satisfecho ahora, Dios. Estoy pleno de estar en un mover del pasado. No deseo cambiar. Me siento feliz aquí; estoy ya completo”.
Ser
pobre en el espíritu es también tener una actitud apropiada hacia ti mismo.
Una que es pobre en el espíritu se da cuenta de su necesidad por más de Dios
en su vida y no le teme a confesarlo. Puedes estar en una confesión positiva y
decir, “Tengo todas las cosas y no tengo necesidad de nada,” pero necesitas
decir necesito más de la realidad de Dios en mi vida diaria. Podemos dar mucho
en un servicio de labios a Dios pero si no nos damos cuenta de nuestra necesidad,
y de nuestros defectos, y no estamos buscando convertirnos como Él en todos los
caminos, nunca conoceremos la realidad de Su vida resucitada dentro de nosotros
venciendo a todos nuestros enemigos.
Si somos
verdaderamente pobres en el espíritu, nos daremos cuenta de nuestra incapacidad
y nuestra desesperanza en la medida en que seamos capaces de vivir el tipo de
vida que Jesús nos enseño para vivir en Mateo 5-7. ¿Cómo podemos nosotros,
como simples hombres carnales, alguna vez vivir la vida de Dios? Nos damos
cuenta que no la podemos vivirr con nuestra naturaleza carnal.
¡Es inútil! Esta percepción nos hace sentirnos vacíos y pobres en el
espíritu y nos lleva a clamar a Dios por la realidad del Espíritu habitando en
nosotros a fin de que se levanté dentro de nosotros y
nos traiga liberación de nuestra naturaleza carnal.
Cuando comenzamos a buscar a Dios, una transformación comienza a ocurrir
dentro de nosotros y encontramos que fácilmente, la vida de Dios crece dentro
de nosotros. Comenzamos a manifestar la vida de Dios, en un grado pequeño, al
principio, en diferentes áreas de nuestra vida. El río de vida comenzará a
fluir en nosotros. Seamos como Abraham, quien aprendió a confiar en Dios, Quien
da vida a la muerte, y llama a
aquellas que no son como si fueran. Podrías estar muerto al tipo de vida que
Jesús nos habla aquí. Puedes no estar en capacidad de caminar en la vida
abundante que Jesús ofrece, pero Dios da la esperanza al muerto, y Él hará
que Su Vida se avive dentro de ti.
Una
Actitud Orgullosa
“Dos
hombres subieron al Templo a orar: uno era fariseo y el otro publicano. El
fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: “Dios, te doy
gracias porque no soy como los otros hombres: ladrones, injustos, adúlteros, ni
aun como este publicano; Ayuno dos veces a la semana, diezmo de todo lo que gano”.
(Lc 18:10-12)
No debemos
permitir que se desarrolle este tipo de actitud. Podemos mirar a otros y ser
precisamente como este fariseo y agradecer a Dios que seamos mejores que los demás.
Ese es un espíritu religioso crítico, y es uno de los más peligrosos espíritus
en la Iglesia hoy. Esta comparación de nosotros con las debilidades de otros
nos puede dar un falso sentido de valor. En cualquier momento que tú criticas o
juzgas a otro, lo único que estas diciendo es que eres mejor que la otra
persona. Alguien que ha sido expuesta a la luz de Dios y que se da cuenta de su
necesidad, nunca podrá juzgar o criticar a otro.
“Bienaventurados
son los pobres en el espíritu porque de ellos es el Reino de los cielos” Este
no es un lugar al que tú vas cuando mueres o algo que tú obtienes después de
morir, porque EL REINO DE LOS CIELOS ESTA DENTRO DE TI. Vivir en el Reino es
algo que necesita ser experimentado, AHORA. No lo experimentamos por medios,
caminos o métodos naturales, sino por El Espíritu de Dios en nosotros, quien
nos traerá dentro de esta realidad. No te preocupes mucho
por ser bueno, o por fracasar; simplemente busca amistad y compañerismo
con Dios, y día a día te encontrarás a ti mismo convirtiéndote en más como
Él.
Gary Sigler
Ministerio Sigler
Email: gary@sigler.org